EL ALZHEIMER

 

 

         ¿QUÉ ES LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER?

 

 

         Es una enfermedad neurodegenerativa, progresiva e irreversible; un tipo de lesión cerebral orgánica que origina cambios en la conducta y en la personalidad, con una progresiva pérdida de memoria, de la capacidad verbal y otras facultades.

 

         Esta enfermedad, afecta sobre todo a personas a partir de los 65 años de edad, pero también se da en personas entre los 40 y 65 años.

         Al ir aumentando la esperanza de vida en nuestras sociedades modernas, el número de estos enfermos aumentan cada vez más. Los cálculos estadísticos anuncian un continuo crecimiento del tamaño social de esta enfermedad.

 

         El Alzheimer y Demencias afines, como puede ser la Demencia Vascular, por ejemplo, constituyen el Tercer Problema Sanitario en nuestro país (tras el cáncer y las enfermedades cardiovasculares).

 

         Por otra parte, es necesario precisar el hecho de que la ciencia aún no ha descubierto la causa o causas que provocan el Alzheimer, por lo tanto, el problema va a seguir existiendo en los próximos años y su abordaje representa uno de los grandes retos de nuestra sociedad.

 

 

EVOLUCIÓN DE LA ENFERMEDAD

 

 

    En cuanto al proceso evolutivo de esta enfermedad, es preciso mencionar que cada enfermo vive la enfermedad con unos rasgos particulares, y no podemos establecer una temporalidad exacta de las fases o estadios por los que pasa un enfermo de Alzheimer. Ésta evolución dependerá de varios factores como pueden ser el propio estado físico del paciente, o la edad en cual le atacó la enfermedad.

 

No obstante, si pueden establecerse tres Fases o Estadios en la evolución de la Enfermedad de Alzheimer, cada una de ellas compuesta por una serie de síntomas característicos:

 

 

 FASE I: CARACTERÍSTICAS

 

 

-         LA PERSONA OLVIDA ALGUNAS COSAS: Esos olvidos significativos hacen que la persona se angustie y trate de disimular tanto su pérdida de memoria como la tristeza provocada por la situación, puesto que el enfermo es consciente de que no está bien.

 

-         COMIENZA A TENER PROBLEMAS CON EL VOCABULARIO: dificultades para encontrar la palabra adecuada, etc. De esta forma, el enfermo evita las conversaciones extensas.

 

-         COMIENZA A TENER DIFICULTADES PARA REALIZAR ACTIVIDADES COTIDIANAS QUE ANTES REALIZABA MECÁNICAMENTE: tales como cocinar, conducir, manejar dinero, etc.

 

-         DESORIENTACIÓN ESPACIO – TEMPORAL: A medida que la enfermedad avanza el enfermo puede tener miedo a perderse.

 

-         SE ALTERAN ASPECTOS DE LA PERSONALIDAD: irritabilidad, cambios bruscos de humor, etc. Estas alteraciones permanecen a lo largo de todo el proceso de la enfermedad.

 

 

FASE II: CARACTERÍSTICAS:

 

 

-         EL ENFERMO OLVIDA SUCESOS RECIENTES, Y NO ES CAPAZ DE COMPRENDER HECHOS NUEVOS, COMO PUEDE SER UNA BODA, UN NACIMIENTO, LA MUERTE DE UN SER QUERIDO,…

 

-         APENAS PUEDE MANTENER CONVERSACIONES CON COHERENCIA: El enfermo puede leer el mensaje, pero no comprende su contenido ni su significado. Es incapaz de interpretar lo que lee.

 

-         EL AFECTADO ABANDONA CASI POR COMPLETO SUS ACTIVIDADES: ya no sabe poner la mesa, sujeta los cubiertos con dificultad, etc.…

 

-         SE PIERDE CON FACILIDAD Y PERCIBE ERRÓNEAMENTE EL ESPACIO: se produce la llamada “deambulación errante” (caminar sin rumbo fijo), no es capaz de calcular la mayor o menor altura de un escalón, por ejemplo.

 

-         PUEDE TENER REACCIONES DESMESURADAS DE CARÁCTER: como son la ira o el enojo, o, por el contrario, se puede mostrar en otras ocasiones más sumiso y dependiente. También es muy probable que sufra alucinaciones.

 

 

FASE III: CARACTERÍSTICAS.

 

 

-         AGNOSIA EXTREMA: no conoce nada ni a nadie, sin embargo sabe quien es su persona, quien le cuida y le quiere.

 

-         AFASIA: no habla ni entiende prácticamente nada, aunque aprecia y valora mucho el contacto físico con los demás.

 

-         APRAXIA: no realiza apenas ninguna actividad. Le cuesta trabajo tragar; no controla los esfínteres y permanece sentado, tumbado o encamado.

 

-         HA PERDIDO TODA REFERENCIA ESPACIO TEMPORAL.

 

-         EL ENFERMO YA PERMANECE TOTALMENTE DEPENDIENTE DE SU CUIDADOR PRINCIPAL.

 

 

 LA FAMILIA ANTE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

 

 

-         Una vez que se perciben los primeros síntomas de una posible demencia, la familia debe ponerse en contacto con el Médico de Familia, que deberá remitir al paciente al Médico Especialista (NEURÓLOGO), quien, a su vez efectuará las pruebas pertinentes para determinar el diagnóstico.

 

-         Conocido el diagnóstico del paciente, las recomendaciones al familiar según la fase en la que el enfermo se encuentre, serían las siguientes:

 

 

  1. RECOMENDACIONES EN LA PRIMERA FASE:

 

 

-         Informarse acerca de la enfermedad: teniendo en cuenta que esa información debe ser un instrumento de ayuda para el propio familiar, y para el enfermo, nunca para ser un motivo de excesivo pesimismo y preocupación anticipada a posibles situaciones futuras.

 

-          Planificar la Atención al enfermo: Planificación de cuidados actuales y futuros y planificación económica.

 

-         Comprender al enfermo adaptándose a los acontecimientos.

 

-         Mantener, en la medida de lo posible, al enfermo en su medio habitual de vida.

 

-         Iniciar trámites legales y posibles revisiones médicas pendientes.

 

-         Mantener al enfermo activo dentro de sus posibilidades.

 

 

  1. RECOMENDACIONES EN LA SEGUNDA FASE:

 

 

-         Adaptarse a las situaciones nuevas que se puedan ir planteando.

 

-         Revisar la planificación económica.

 

-         Retirar muebles que puedan obstaculizar la movilidad del enfermo en la vivienda (evitar caídas).

 

-         Prestar atención especial a la medicación y a la alimentación.

 

-         Seguirle manteniendo activo en la medida de lo posible.

 

-         Hablarle con frases cortas y sencillas.

 

-         Tratarle con paciencia, evitar discusiones innecesarias, no llevar la contraria y, en definitiva, ayudarle a ser feliz.

 

-         Mantener la rutina establecida en la primera fase.

 

-         Evitar situaciones ruidosas y concurridas que aumenten la confusión del enfermo.

 

 

  1. RECOMENDACIONES EN LA TERCERA FASE:

 

 

-         Informarse sobre cuidados básicos de enfermería y adaptar la vivienda a las necesidades del enfermo.

 

-         Movilizar al enfermo en la medida de lo posible.

 

-         Cuidar la alimentación especialmente, teniendo en cuenta las dificultades para triturar y tragar los alimentos, así como la adecuada toma de líquidos.

 

-         Recurrir a soportes auxiliares: cama articulada, colchones de aire…

 

-         Cuidar especialmente la higiene.

 

-         Prevenir posibles problemas circulatorios e infecciones de la piel: escaras, etc.…

 

-         Hacer compañía al enfermo y darle muestras de cariño, teniendo en cuenta que el sentido del tacto es el único vínculo con la realidad que ya tiene el enfermo.

 

-         Aliviar la gran carga del cuidador principal, segundo gran afectado por la enfermedad de Alzheimer.